IlustraTour Somos Todos. Y todos y cada uno tenemos detrás (y por delante) una historia fascinante que merece la pena ser compartida. Desde el equipo de IlustraTour, no dejamos de sorprendernos ante esos maravillosos compañeros que vamos encontrando por el camino. Somos unos suertudos, la verdad.
Arianna Squilloni, editora de A Buen Paso, es una caminante de primera. Nos encanta dar paseos con ella. Arianna siempre nos lleva por caminos preciosos y nos dirige a metas que ilusionan y nos animan a llegar más lejos, disfrutando del trayecto. A los que nos seguís desde hace años, habréis notado que Arianna no es solo editora en IlustraTour, también ha sido entrevistadora, moderadora de debates, sonrisa invitada y hasta productora de exposiciones.
ilustraTour Gamon 2

IMG_0480

Es imposible recoger en un solo artículo un retrato completo de Arianna. Ella es muchas personas en una sola. Hoy queremos dedicar este rincón a indagar un poquito más en la Arianna editora de libros. Sobra decir que nos encanta lo que hace, los libros que edita con una dedicación de artesana y su ojo avizor para descubrir tesoros ocultos. Desde su proyecto editorial ‘A buen paso’ Arianna ha participado en las ediciones sucesivas de IlustraTour Network (Mesas de editores), y de ellas han salido ya varios libros publicados (e el caso de “Conducir es fácil”, de Fernando Pérez Hernando, en la imagen) que nos hacen sentirnos especialmente felices. Charlamos con Arianna de todo esto en una entrevista que, como siempre, nos da ganas de seguir conociendo más. ¡Gracias Arianna por este paseo!

Queremos conocer un poco más de tu trabajo de editora y de A buen Paso…

-¿Por qué decidiste crear una editorial como ‘A buen paso’?

Creo que sé editar libros, me gusta hacerlo y espero que los libros de A buen paso tengan algo que decirles a las personas que los leen. Se podría decir que A buen paso me permite hacer algo con mi vida, me hace feliz y representa un poco mi parte de responsabilidad social.

-¿Cómo ha ido evolucionando la empresa?

Bien, espero. Supongo que a lo largo de los años, por muy pocos que sean, uno se va aclarando las ideas y el catálogo va cobrando identidad. Por lo demás todo sigue igual, en A buen paso estoy yo, y está mi familia que acude en ayuda para enviar paquetes y temas logísticos. Pero, sobre todo, A buen paso necesita a Miquel Puig (la persona que se ocupa del diseño de todos los libros de la editorial) y a sus preguntas, sus comentarios y –también– sus silencios.

-A la hora de elegir los proyectos/libros, ¿en qué te basas? ¿qué criterios utilizas?

Es importante que no solo un proyecto me guste, sino que esté en sintonía con el espíritu de la editorial. En general me encantan las buenas historias y los libros que te desafían, que te incomodan. También me apasionan los héroes improbables, pequeños, tozudos, ingenuos y enteros. Si aparecen plantas y espacios naturales, mejor que mejor.

-¿Cuántos libros habéis editado? ¿hay alguno favorito?

Creo que unos cuarenta libros… En relación a un favorito, amo perdidamente todos y cada uno de los libros de A buen paso, probablemente el favorito sea el último. Estos días estamos enfrascados terminando dos libros que, cada uno a su manera, me roban el corazón: La invasión marciana de Catalina González Vilar y Miguel Pang Ly, y En qué piensa una cabeza recién cortada, una novela breve del mexicano Juan Carlos Quezadas ilustrada por Carla Besora, que cuenta una historia en la que conviven los secretos de la escritura, los espectros, una temible bruja junto con el miedo y la curiosidad que se esconde detrás de todo gran viaje. ¿A que no tiene mala pinta?

-¿Algún proyecto futuro que nos podáis chivar?

Los dos proyectos van y vienen, es tan fascinante y milagroso ver cómo cuaja una historia y todas las piezas llegan a ocupar su sitio, pero esto no lo sabes hasta el momento en el que el libro ya ha salido de la imprenta. Hay unas cuantas cosas en marcha, pero no voy a hablar de ellas, pura superstición.

Ahora nos toca hablar del tema de moda: el sector editorial y la crisis…

-Esta pregunta es obligada (y un poco repetitiva): ¿Como ha afectado la actual crisis al sector editorial (libro infantil)? ¿Y a tu editorial A Buen Paso? ¿Algún consejo para navegantes?

A buen paso nació con la crisis, quizás no fue el mejor momento, pero a uno le tocan los momentos que le tocan. En general no sé, en España el mercado está muy parado, aun así el libro infantil sigue teniendo un poco de movimiento… Al fin y al cabo siempre habrá niños. Sí creo que la crisis ha hecho que todo el mundo, editores incluidos, controle más estrictamente sus gastos, lo curioso del caso parece ser que el ámbito en el que todo el mundo ve claro que se puede recortar, es el pago a los creadores. El otro día escuché en un programa en la televisión, un concurso, en el que para explicar la excepcionalidad de una situación se citaban lo importante que había sido los clientes de un cocinero… Lo que hacía tan imprescindible la opinión de estos señores eran los dígitos de su cuenta bancaria. Parece que lo que importa es lo que vende, el producto que vende y la persona que es capaz de cerrar la venta. Los libros pertenecen a un ámbito decididamente no crematístico, pertenecen al ámbito de las humanidades y, sin embargo, viven en el mercado. Una industria no puede ser cultural. Esta contradicción de fondo se nota más en tiempos de crisis. Claro que sí.

-¿Cómo ‘A Buen Paso’  está capeando este mal momento?

Como puede. Sobre todo tratando de controlar los gastos más importantes, sin dejarme ir al entusiasmo con tiradas elevadas si adoro un libro (todos los de A buen paso), sino tratando de reflexionar sobre las posibilidades de venta de un libro (a este respecto siempre hay un gran margen de adivinanza), hacer previsiones y seguir publicando libros que me gustan, pero con atención. Por otro lado uno no para de moverse, de dar a conocer el proyecto, porque esa es la idea, que los libros se conozcan.

-¿Qué opinas de las nuevas tecnologías que están revolucionado el sector editorial como el e-book?

Creo que los creadores tendrían que experimentar con ellas, jugar, probar, hasta encontrar un lenguaje y un contenido que utilice sus potencialidades. Lo que tengo claro es que es un poco caprichoso dejarlo tan solo en las manos de técnicos y dedicarse a añadir pequeñas animaciones a los libros. Ya tenemos los libros y funcionan muy bien en papel (me refiero en particular a los libros ilustrados), ¿qué es lo que se puede hacer en formato digital? ¿Qué es lo que justifica el empleo de un formato digital en la manera de contar una historia y en la estructura de la propia historia? Creo que yo también tendría que ocuparme de eso, de verdad, lo que pasa es que me pilla muy lejos. No me gusta, no me apasiona. A mí me va lo analógico y no tengo tiempo para centrarme en este otro ámbito. Eso me preocupa, pero es lo que hay.

-¿Qué ventajas en comparación a otros sectores y carencias arrastra el sector editorial de álbum infantil?

¿Ventajas? Mhm, si puedo permitirme cierto pesimismo y corriendo el riesgo de parecer un disco rayado, me centraré en las carencias que me preocupan. Las carencias del sector editorial infantil se resumen en el hecho de que en general no se toma la edición para la infancia como algo serio y tan artísticamente digno como los libros para adultos. Esto suele pasar con los propios intelectuales, escritores, autores afirmados. No hay nada que hacer, es como si, para tener algo importante que decir, el niño tuviera que esperar a crecer. Por lo tanto quien edita para niños realmente es relegado a la creación de libros con dibujos, libros más o menos didácticos, libros píldoras para solucionar problemas evolutivos de la infancia, como si no tuviera nada que decir, ninguna visión del mundo y de la sociedad. Esto no le sienta bien a nadie, no solo a editores y creadores, sino a la propia sociedad.

Sobre tu participación en el Festival IlustraTour… ¡este es de nuestros capítulos favoritos!

-¿Cómo fue tu primer contacto con el festival IlustraTour?

 Ilustratour tiene al menos un año más que A buen paso. Así que, cuando nació A buen paso, Ilustratour ya estaba allí y allá fui.

-¿Qué papel ha tenido el festival en el nacimiento de nuevos proyectos en tu editorial? 

Creo que en general el festival es un punto de encuentro y por lo tanto un lugar en el que las ideas nacen y fermentan, tanto entre los propios creadores como entre los editores. Es un lugar en el que se siembran ideas, a veces sin siquiera darse cuenta de ello. Pasa un año y luego te tropiezas con un brote. Por ejemplo, me da vergüenza confesar que el trabajo de Beatriz Martín Terceño me había pasado desapercibido, hasta que un día en una pausa de Ilustratour vi una chica que estaba enseñando unas imágenes deliciosas a un grupo de amigo. Era Beatriz. A partir de ese momento, decidí que tenía que encontrar un texto para ella, porque me fascinaba su trabajo. Al que vaya a Ilustratour le sienta bien una buena dosis de curiosidad y mucho cotilleo.

-En cuanto a proyectos nacidos en IlustraTour: “Abecedario del cuerpo imaginado” (Mar Benegas y Guridi) y “El regalo de la giganta” (Guia Risari y por Beatriz Martín Terceño). Cuéntanos, ¿cómo ha sido la historia entre editorial e ilustrador a raíz de IlustraTour Network?

Curioso. A veces las cosas se conjuran de manera inesperada: no tuve cita ni con Guridi ni con Beatriz, pero nos conocimos allí.

En el caso de Guridi, al llegar (creo que él acababa de terminar el taller con Elena Odriozola y Gustavo Puerta) fue el propio Gustavo quién me dijo que tenía que ver su trabajo. Lo vi, me enamoré de uno de sus personajes, pero, a pesar de que estuvimos hablando de ello en una serie de correos y alguna que otra cerveza, no salió nada, hasta el día en el que me dijo que estaba trabajando en la ilustración de un libro de haikus de Mar Benegas y ya. Poco a poco todo fue encajando.

En el caso de Beatriz, más allá del episodio del bar, al año siguiente concertamos una cita. El trabajo de Beatriz me fascina, me parece de una belleza delicada al mismo tiempo que poderosa y libre… Se trataba de encontrar un texto que se acercara a su sensibilidad. Me pareció que El regalo de la giganta podía gustarle, creo que le gustó, se puso a ello y lo fue trabajando con una seriedad y claridad de planteamiento tan sólidas como azarosa es la técnica que emplea para plasmar las imágenes. ¿Os ha explicado cómo crea sus originales? Es fascinante.

Haikus_300Giganta_240

 

Así es Arianna: políglota, polifacética, buena conversadora, pensadora incansable, caminante de acción… y además tiene el don de la palabra. Así define su proyecto editorial en la web de A buen Paso, “libros para caminantes curiosos”, nos dice. Magnífica declaración de intenciones.

“De manera que se puede decir también que A buen paso nace porque me pudo la poesía” (…) 

” A buen paso representa un caminar de manera un tanto acelerada y es que hay tanto por ver, conocer y descubrir en este mundo que, empujados por la curiosidad, no se puede dejar de andar física y metafóricamente. Sin correr, eso sí, que luego se lo pierde uno todo, y es que la velocidad real de un ir a buen paso es también relativa, al entorno, al ambiente, a la velocidad del pensamiento que acostumbra ser pausado y necesita espacios de silencio para condensarse. “

IMGP4947