Navidad Visual ThinkingA finales de noviembre sonó el teléfono. Al cogerlo, una voz aseguraba que llamaba en nombre de los Reyes Magos … querían saber si podríamos ayudarles a visualizar su proceso de entrega de regalos. Nos sonó a coña, pero aceptamos.

 

Te pasas la vida entera disfrutando de los regalos de los Reyes Magos y nunca te preguntas cómo lo consiguen. Al comprobar que no se trataba de una broma sentimos una enorme responsabilidad, nos jugábamos mucho.

 

A su favor tenemos que decir que pudimos trabajar con ellos como si formáramos parte de su equipo. Es cierto lo de su generosidad, compartieron con nosotros algunos datos muy comprometedores (nunca preguntéis qué hacen con las copas de licor que suelen encontrar en los salones de las casas). También tenían sus problemas, especialmente con algunas costumbres que estaban demasiado arraigadas para que pudiéramos cuestionarlas. Lo de las cartas es sólo un ejemplo, pero hay más.

 

Al final de nuestra sesión de trabajo pudimos detectar varios agujeros de gusano, esos cuellos de botella en donde el espacio y el tiempo se confunden. Nos gusta pensar que gracias a nuestro trabajo la campaña de este año será más eficaz que las anteriores. “Nosotros lo que queremos es cumplir con las expectativas de la gente”, dijo Gaspar. “Nos meten mucha presión”, comentó Melchor. “Ni los camellos ni los ropajes nos están haciendo ningún favor”, concluyó Baltasar.

 

Así es, los Reyes Magos son como nosotros, en palabras de Shylock (“El Mercader de Venecia”, Shakespeare, 1597): “¿No tiene ojos un Rey Mago? ¿No tiene manos, órganos, cuerpo, sentidos, afectos, pasiones? ¿No lo nutre el mismo alimento, no lo hieren las mismas armas y lo postran las mismas enfermedades?”

 

¡Feliz Navidad a todos y Feliz Año Nuevo!