¡Los niños no son buenas mascotas!

A todos nos ha pasado alguna vez de pequeños -y a veces nos sigue pasando de mayores-: nos hemos encontrado una criatura adorable en el bosque, en el campo, en agún rincón perdido de la ciudad… y nos hemos enamorado de ese ser con vida extraña, que hace sonidos extraños, se comporta extraño y no sabemos ni qué sexo tiene, y hemos sentido el deseo de llevárnoslo a casa y no separarnos nunca nunca jamás.

“Children make terrible pets” es un álbum escrito e ilustrado por Peter Brown que cuenta algo que nos ha pasado a todos alguna vez, pero lo hace de una forma muy especial:

La pequeña Lucy descubre a un niño en el bosque y se siente fascinada. No puede evitar llevárselo a casa y le ruega a su madre que le deje quedarse con él. Aunque su madre le advierte a Lucy de que esos seres que encontramos en el bosque no son buenas mascotas, al final cede y le permite quedarse con su nuevo amigo, eso sí: deberá hacerse responsable de él. Lucy, feliz y pletórica, hace todo lo que se suele hacer con una mascota: en primer lugar, le pone nombre, Squeaker. Se hacen inseparables. Juegan juntos. Comen juntos. Duermen juntos…

Squeaker parece la mascota ideal, pero pronto empieza a dar problemas: estropea los muebles, tira la comida, hace travesuras… Lucy comienza a arrepentirse, hasta que un día se lleva un gran disgusto: ¡Squeaker desaparece! Le busca por todas partes hasta que al fin le encuentra. ¿Cuál es la sorpresa de Lucy? Que Squeaker tiene una casa, una familia que habla su mismo idioma (todos dicen “Squeak”) e incluso su propia mascota (un perrito que dice “Woof”). Entonces regresa a casa y aprende la lección: aunque echará de menos a Squeaker, quizá separarse sea lo mejor para todos. Además, su madre tenía razón: “children do make terrible pets!”.

Hasta aquí la clásica historia sobre la primera mascota. Sólo que Lucy es una osita entusiasta que viste un tutú rosa, y Squeaker es un niño que vive en el bosque y habla un idioma ininteligible. De hecho, Lucy llama a su niño “Squeaker” porque sólo puede escuchar “Squeak”.

A través de una serie de situaciones sorprendentes y llenas de humor, conocemos la relación de esta curiosa pareja: la osita Lucy y su niño mascota. Los libros infantiles suelen incluir animales con comportamientos humanos. Lo original de este álbum está en que le da una segunda vuelta de tuerca: si la osita Lucy se porta como una niña, entonces para Lucy los seres humanos son los animales. Sí, esos seres adorables y tontorrones que hablan un lenguaje incomprensible y que se encuentran en medio de la naturaleza, pero que nos llenan de ternura. En “Children make terrible pets” lo absurdo tiene toda la lógica. Por eso nos engancha y consigue nuestra empatía con la historia desde la primera página. Cuando nos damos cuenta de que comprendemos la historia, de que incluso nos sentimos identificados con esa osita de tutú, nos da la risa.

Las ilustraciones de Peter Brown van en la misma línea que los textos: sencillas y originales, amables y graciosas, tiernas pero muy llamativas.

Estas ilustraciones, que imitan el estilo clásico, se mezclan con recursos originales que le dan al álbum un ritmo muy especial: hay constante cambios de perspectivas y las imágenes se sitúan de distinta manera en cada página. El texto es mínimo, pero el autor lo aprovecha también al máximo, de forma que tres o cuatro palabras se convierten en un recurso que completa el proceso de lectura y de interpretación: juega con el tamaño y el trazo de las letras, la forma y los colores de los bocadillos, y la disposición de los textos que en cada página conviven con las imágenes de forma diferente.

Peter Brown rompe en cada página con la anterior, pero al mismo tiempo introduce elementos que se repiten a lo largo del libro y que le dan una coherencia de principio a fin: utiliza colores cálidos, paisajes y naturalezas de fondo, y un marco que reproduce la textura de la madera en todas las páginas. Es imposible no mantener la atención.

Editado en 2010 por Little, Brown Books for Young Readers, “Children make terrible pets” ha recibido los premios New York Times Best Illustrated Children’s Book (2010), E.B. White Read-Aloud Picture Book Award (2011), Irma Simonton Black and James H. Black Award for Excellence in Children’s Literature Honor Book (2011).  Peter Brown es autor e ilustrador también del bestseller, “The curious Garden”, publicado en España por la editorial Takatuka: “El jardín curioso“, y de otros títulos como You will be my friend!

Para los que queráis conocerle mejor, recomendamos una visita a su página web y en especial una lectura a esta entrevista en profundidad. O a este vídeo en el que -igual que en “Children make terrible pets”- encontramos vueltas de tuerca e intercambio de papeles. ¡No os la perdáis, os gustará la sorpresa!

2 Responses to “¡Los niños no son buenas mascotas!”

Deja un comentario

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS