Atraer a los más pequeños hacia los versos, introducir la poesía, hacer comprender que las palabras están vivas y que tan sólo es necesario mover las letras, pronunciar y entonar para disfrutar con ellas; éstos son los planteamientos del álbum Palabras de espuma, la publicación de Edimáter a la que dedicamos este viernes helador unas líneas.
Llueven gotas de colores,
al derecho y al revés,
y el paraguas se convierte 
en una seta con pies. 


María Domínguez es la autora de los textos. De ilustrar los contenidos se ha encargado Beatriz Ujados a través de tonos blancos, grises y negros con una gama de matices propia del carboncillo, pero impregnados de una trama, de una textura con ondulaciones que dota de un curioso efecto subacuático a los protagonistas de los escritos. 


Palabras de espuma tiene la manifiesta vocación de animar a los infantes a leer mediante la propuesta de una serie de actividades para llevar a cabo tras la lectura del libro. Algunas de estas actividades, la mayoría pensadas para realizarse con distintos grupos en sesiones escolares, proponen un cambio de rol y sitúan al niño en el papel del creador, no del lector, de nuevos versos que tendrá que consensuar con otros escritores improvisados, sus compañeros. También se revisan juegos clásicos, como aquel en el que cada autor aporta una frase a un poema grupal, pero únicamente sabiendo el verso anterior al suyo, no todo el contenido. La lectura de este tipo de textos es un éxito asegurado, al menos para aquellos que disfrutamos del absurdo premeditado.
Son una serie de propuestas que invitan a pensar en la polivalencia de las palabras, que las despega del papel para llevarlas al terreno del juego, a otra dimensión, otra ficción en el que la sonoridad, la evocación y la emoción ganan terreno al contenido.  

Podéis consultar algunas páginas más del álbum aquí