Construyendo significados: Anthony Brown

Ya tenemos el argumento y un boceto de los personajes, nuestro álbum empieza a reunir los ingredientes necesarios. Luego llega la hora de determinar el ritmo, de ver cómo funcionan nuestras ideas una tras otra, de darles forma, de elaborar un mensaje con letras, trazos y colores que resulte comunicativo. Es el momento de elaborar el storyboard, un instante en el que hacerse, entre otras, dos preguntas: ¿cómo leemos? ¿cómo leen los niños? 
Los hay que sólo leen el texto rápidamente hasta acabar el libro y luego vuelven al principio, sosegados por la plenitud que otorga conocer el final del cuento, y repasan de arriba abajo cada página, atendiendo a los detalles que habían ignorado previamente. 
Los hay que se detienen en los personajes, otros que buscan la correlación entre el texto y la imagen, algunos que observan cada detalle.

Considerando la multiciplidad de miradas con las que se leerá nuestro álbum tendremos la posibilidad de ser cautos y perfilar nuestro mensaje para que comunique exactamente aquello que queramos. En ocasiones no se trata de comunicar un mensaje concreto, sino abrir un debate o sugerir un amplia variedad de interpretaciones. 
Los códigos que conforman el significado de una imagen – lo que transmiten los colores, el ángulo que dispone los elementos o los objetos que arman aquello que vemos, por ejemplo- pueden funcionar de forma muy diferente según el idioma, la cultura, la edad y otra infinidad de variables. Estos códigos y la facilidad para ser descifrados van a determinar la comunicación con los lectores, pudiendo existir en una sóla imagen múltiples niveles de significación que pueden ser descubiertos de forma progresiva por el lector.

Gorila fue el primer álbum de éxito del autor Anthony Brown; un autor que juega en este álbum con esos niveles de significado favoreciendo una relativamente libre interpretación de la historia que nos narra. 

En Gorila leemos la historia de una niña a la que su padre, que está muy ocupado, no presta demasiada atención. Ella pasa las horas pensando en los gorilas, animales que adora. Una noche, su gorila de peluche, el regalo de cumpleaños de su padre, cobra vida y la lleva al zoo, al cine e incluso a bailar. 
Este cuento extraordinario está plagado de matices, ilustrados y conceptuales, que van a determinar nuestra interpretación de la historia. Por ejemplo, la composición de los dibujos, que manifiesta la posición en la que se encuentra la niña con respecto a su padre, quién no tiene ningún contacto visual con ella hasta el final del libro. El primer ser en mirarle a los ojos es el gorila.

 
Además de la composición, otros aspectos formales como el color nos guían por la historia, desde la frialdad del inicio del cuento (en la imagen superior) hasta las coloridas ilustraciones que narran la noche que la niña pasa con el gorila, como en la imagen inferior:


Composición, color, fondo y forma… ¿Y qué pasa con el significado de la historia? Ah, éste es el punto que más nos interesa: ¿verdaderamente el peluche ha cobrado vida y la ha llevado de paseo? ¿sabría el padre las propiedades mágicas de su regalo? ¿es una manera de pedirle perdón por su desatención? En la oficina han sugerido que esas enormes manos del padre son sospechosas: ¿no son demasiado grandes y rudas? ¿es una casualidad que le quede tan bien al gorila el chaquetón del progenitor?
En una primera lectura podemos obviar detalles, fijarnos en cosas que reinterpretaremos cuando hayamos llegado al final del álbum. Hay obras que tienen un significado cerrado y otras, como Gorila, donde entendemos que este mensaje está abierto a la interpretación del lector y a su mirada; donde el significado depende de nuestra lectura, aunque probablemente haya sido previsto por el genial Anthony Brown.

3 Responses to “Construyendo significados: Anthony Brown”

Deja un comentario

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS