En Ilustratour están presentes todos los eslabones claves que forman la cadena de la ilustración. En las jornadas podemos escuchar a dibujantes, editores, escritores o agentes, que trabajan tanto en el extranjero como en nuestro país.
Ya comentamos el importante papel de Mark Mills y su agencia británica Plum Pudding Illustration. Hoy dedicamos este espacio a una agencia de ámbito nacional que también va a estar presente en Ilustratour, una agencia que cumplió en 2010 diez años de vida. Pencil, Agencia de Ilustradores cuenta hoy con más de veinte ilustradores provenientes de Italia, México, España y otros países.
La fundadora de Pencil es Sandra López, quién acudirá a las Jornadas en una sesión junto a Elena Odriozola. La ilustradora y la agente: los temas que hay que hablar, las condiciones, las necesidades. Y muchos años de experiencia… En sus propias palabras (de mayo de 2010):

Pencil Ilustradores cumple diez años. No sé si lo siento como un extenso periodo o como algo que ha pasado en un suspiro. Si me sitúo en el momento en que comencé, cuando desconocía por completo el modelo de negocio, el camino realizado ha sido largo. Acababa de terminar la carrera de Derecho y recuerdo que tenía muy viva la sensación de querer poner en marcha un proyecto en el que pudiese aportar mucho de mí. De punto de partida, un padre ilustrador y la idea de que se podía profesionalizar la promoción de estos artistas al modo que ya se hacía en los países anglosajones.

Cuando empecé a mover mi primer portafolio (¡qué casero era!) me sorprendió lo sencillo que resultaba que me recibieran. Gracias. ¿Qué pensarían? Recuerdo algunas miradas de cierta compasión. Con curiosidad analizaban a aquélla que osaba introducir un intermediario en la “fluida” relación entre editor e ilustrador. ¿Quién le necesitaba? No tuvo que pasar mucho tiempo para que unos y otros entendieran que nuestra misión es facilitar su trabajo. Nuestra labor: escuchar, intuir y conocer a unos y a otros para anticiparnos a sus necesidades y asegurar una exitosa colaboración. No siempre lo hemos conseguido, pero ésa ha sido, y es, nuestra voluntad.

Hubo otra parte más complicada en ese camino. Precisamente, la que más orgullosa me siento de haber logrado: esa carpeta de grandes ilustradores, todos ellos tan diferentes, con un estilo muy personal y un universo visual propio. Pero, a pesar de su diversidad, el conjunto resulta coherente. ¡La agencia tiene identidad! El criterio por el que siempre me he guiado es que su trabajo me conmueva. Si te emociona, luego resulta sumamente sencillo transmitirlo.

Lo mejor, sin duda, son ellos: los ilustradores. Los que tenemos el honor de representar y el resto de profesionales que andan batiéndose en este complicado mundillo. Les admiro profundamente. Es un trabajo generoso en el que uno se expone y siempre da más de lo que se le pide. Me alegra que la ilustración vaya encontrando el lugar que le corresponde pero sólo estamos a mitad de camino.

[Extracto de http://bit.ly/mt2Nrl]