¿Quién no ha soñado con recuperar, como por arte de magia, aquello que hemos perdido? No es habitual que personas (o personajes) como Amélie encuentren nuestros recuerdos y hagan el esfuerzo de buscar y devolverlos a su dueño. Pero, entre que son encontrados y no, ¿dónde se acumulan tantos pendientes, folios, paraguas, bolígrafos y demás objetos perdidos?
En el maravilloso álbum El guardián del olvido (Joan Manuel Gisbert, 1990, Editorial SM) encontramos una propuesta enigmática: Gabriel ha perdido su peonza y en un lugar misterioso, una mansión de un hombre que ha ido acumulando multitud objetos olvidados, encuentra algo muy especial: a alguien. El guardián del olvido fue seleccionado en el VI Simposio sobre Literatura Infantil y Lectura organizado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez en el año 2000 como una de las cien obras fundamentales de la Literatura Infantil española del siglo XX.
Recordamos hoy este álbum para observar con que maestría abordó el ilustrador del álbum, Alfonso Ruano, un tema tan sugerente como es la memoria desarrollado en un espacio fantástico donde nos sacude la incertidumbre… Y todo esto, para niños. Una pequeña muestra:
Alfonso Ruano ha ilustrado más de veinte libros infantiles y es ganador de, entre otros, el Premio Lazarillo o el Premio Nacional de Ilustración. Podéis encontrar más información sobre él en la web de S.O.L. Para conversar con él y escuchar su experiencia en directo, no vale ningún enlace: hay que venir a las jornadas de Ilustratour en Valladolid (aunque sí que se puede consultar el programa aquí) 🙂