A menos de media hora de Springfield (la ciudad de verdad, en el estado norteamericano de Massachusetts) se encuentra el Museo del Álbum Ilustrado cuyo nombre rinde homenaje al ilustrador neoyorkino Eric Carle. Veinte años cumple en 2011 este museo que actualmente expone la obra de uno de los grandes: Etienne Delessert.

Su trabajo como diseñador gráfico en distintas revistas le llevó a acabar publicando sus propios dibujos. Ahora, Delessert es ahora un autor de renombre en el panorama internacional: ha publicado más de ochenta libros, algunos de ellos traducidos a catorce idiomas y, entre otros, ha ganado dos veces el premio que otorga la Feria del Libro Infantil de Bolonia al mejor ilustrador.

¿Qué hace tan especial el trabajo de este autor? Quizás las colaboraciones con el dramaturgo Eugene Ionesco y el pedagogo Jean Piaget transformaron para siempre su trabajo. Quizás son las reminiscencias surrealistas que observamos en su obra; o puede que nuestra admiración nazca de las ideas que subyacen en sus ilustraciones y que él configura de la siguiente manera:

“es muy importante proponer a los niños historias que no son las de cada día y que los impulsa a interrogarse, a preguntarse a ellos o a sus padres. Un mundo paralelo, que no es el mundo que vive cada día con su familia, en el colegio, etc. Es una forma de animar la creatividad”.

Desde luego, él sabe cómo despertar su creatividad y aplicarla a sus dibujos. Qué pena que nos pille un poco lejos…