Estamos impartiendo un taller de aproximación al álbum ilustrado para profesores del Liceo Francés de Madrid. Hemos abordado un interesante análisis de libros en los que el formato es parte indispensable de la narración. Es algo que es frecuente obviar, que suscita escasos cuestionamientos en la persona que se acerca al libro. Qué gran placer se experimenta, sin embargo, cuando se revelan los resortes que ponen en conexión el objeto con su contenido, y la historia se redimensiona, se redescubre…y a partir de ese momento, el lector adquire una mirada nueva, inteligente y curiosa.

Lo hemos pasado muy bien con “La media naranja”, de Elena Ferrándiz, publicado por Thule Ediciones.