La exposición “Dibújame un Cuento” recala ahora en la televisiva Miami (al menos los que tengan nuestra edad recordarán al atrevido detective James Crockett con su look blazer+camiseta y su inolvidable acompañante, el detective Tubbs).

Desde que llegué no he visto “corrupción (en Miami)” sino amabilidad y corrección. El inspector del control de pasaportes (tan temido) me preguntó si no coincidía el día de mi cumpleaños con la celebración de la Ascensión de la Virgen. Yo le aclaré que se trataba de la Inmaculada Concepción. Quedó encantado con la puntualización y yo puse mis 10 dígitos en la máquina de la verdad y me saqué una foto en la que enseñé todos mis dientes. Era lo mínimo.

En el Centro Español de Miami me he encontrado con colaboradores entusiastas: Mildred, Yordan, Ana y Maite. Nos faltó Galo Quintanilla, quien se encuentra de vacaciones en España.

Desde primera hora de la mañana he trabajado codo con codo con dos montadores expertos en exposiciones: Oscar y Benny. Hemos hablado un spanglish muy elocuente y nos hemos entendido a las mil maravillas. La obra ya está inventariada y pre-expuesta. Es una tranquilidad contar con buenos profesionales.

 

Dentro de un rato he quedado con los compañeros del CCE para ir a ver una película que se proyecta dentro del Festival de cine chileno. Si estuviera en Madrid bostezaría desde mi sofá y diría algo así como ¡huy, qué dices pero si mañana hay que madrugar! pero como estoy en Miami y todo es nuevo y excitante, este plan me parece ineludible.

¡Hasta mañana!