Estoy ya de regreso pero no quiero dejar de contaros cómo sucedieron sábado y domingo en el Congreso del IBBY 2010:

El sábado comenzó la mañana con plato fuerte: la conferencia plenaria de Teresa Colomer, “La literatura infantil: una minoría dentro de la literatura”. Fue un planteamiento académico, basado en su experiencia como investigadora (dirige el grupo de investigación Gretel) y profesora del Departamento de Didáctica de Lengua y Literatura de la Universidad Autónoma de Barcelona. Realizó un recorrido vinculando literatura infantil con tradición oral, pedagogía,literatura pura, visibilidad en medios de comunicación, formas de ocio y leyes el mercado, entre otros. Hizo especial hincapié en la época temprana en la que nos encontramos respecto a investigaciones sobre la imagen y su capacidad para desarrollar la formación lectora. Algunas de las conclusiones que me parecieron más interesantes de su discurso fué la invitación a crear complicidades entre todos los sectores relacionados con el libro infantil y juvenil, en un circuito de diálogo permanente, y la necesidad de formación de los agentes implicados (profesores, bibliotecarios), que carezcan de una experiencia previa personal como lectores, y para los que es precios construirla desde cero y que después puedan hacer su función. Algunos nos preguntamos si en este grupo de agentes no sería esencial incluir a los padres…
Hacemos causa común del objetivo que persigue Teresa Colomer, tal y como ella misma expresó, de dar a conocer a las personas, en especial a los niños, qué es lo que la literatura puede ofrecerles, en nuestro caso, lo que el álbum ilustrado puede ofrecerles.

El segundo plenario de la mañana corrió a cargo de Mohammad Yousef, de la organización Aschiana, en Afganistán. Su conferencia “Street children and Literacy: a view from Afghanistan”, nos puso en un lugar muy difícil de concebir para nosotros. Vemos noticias en el telediario y creemos hacernos una idea de lo que es vivir allí, pero al escuchar sobre lo cotidiano, uno se da cuenta de que no tiene capacidad para comprenderlo. El programa de Aschiana está orientado a que las familias, los niños mismos, sean conscientes de que la infancia tiene derechos, y lo que ese reconocimiento puede suponer para el desarrollo, la paz y el bienestar de esa sociedad. Para que os hagáis a una idea de las particularidades de algunas de sus orientaciones, por ejemplo enseñan a os niños a organizar y emplear bien sus ingresos (porque muchos no viven con sus padres y ganan su propio dinero, mendigando o vendiendo). Tienen también limitaciones impuestas por el funcionamiento del país: las ayudas económicas para las familias no se las pueden entregar a las mujeres, que en definitiva son las que llevan la casa y se encargan de los hijos, porque estaría mal visto y podría generar problemas.

Por la tarde asistí a una charla impartida por Eva Mejuto titulada “La función de las imágenes en las publicaciones de literatura infantil”, basada en investigaciones que está realizando para su tesis y en álbumes publicados por la editorial OQO, donde trabaja. Hubo momentos de polémica discusión sobre la relación compleja entre texto e ilustración, con la conclusión de que estamos en una fase muy prematura de estudio y queda mucho por hacer a este respecto.

La ceremonia estrella del Congreso fue la noche del sábado: la entrega de los Premios Hans Christian Andersen. Para nosotros era especialmente interesante porque la ganadora del premio Andersen de Ilustración 2010 ha sido Jutta Bauer, que compartió una semana con nosotros el verano pasado en Ilustratour 2009. Fue estupendo volver a vernos. En su discurso de agradecimientos, al referirse a aquellos que le han dado la oportunidad de impartir talleres, que tanto le han aportado, proyectó imágenes de su taller en Valladolid y ¡¡fue muy emocionante!!

El domingo comenzamos con retraso, el primer ponente, el escritor Manuel Rivas, llegaba tarde. Después compensó su demora con una conferencia entregada que se titulaba “La literatura infantil y juvenil como insurgencia poética”. Salpicó su intervención de pequeños relatos-anécdota extraídos de recuerdos que llevan a la Galicia esencial a la que dedica toda su obra literaria. Fue especialmente hermoso su reivindicación del derecho a soñar, del que dijo que sólo tiene dos límites: la subordinación y el afán de dominio. Es difícil condensar un sólo mensaje, porque hubo muchos, aparentemente inconexos, y que de repente se hilvanaban unos con otros. Algunos tenían tal potencia para llegar al alma, que me sentí como en una montaña rusa de emociones, en la que partes del discurso no me decían nada y otros me superaban.

Para equilibrar la experiencia con algo más pragmático, opté después por el Panel de Editores, en el que se hablaba de la posición del editor frente a las minorías, referidas en este caso especialmente a las minorías lingüísticas. La discusión fue una especie de “¿qué es primero, la gallina o el huevo?”: ¿debe preservarse la singularidad de una minoría (pej. una tribu de la selva brasileña), editando textos de su tradición en su propia lengua, o por el contrario debe hacerse editando textos de su tradición en la lengua mayoritaria (en este caso, portugúes)? En esta decisión entra también el fin comercial de la editorial: sólo venderá si publica en el idioma de la mayoría… sin poderse llegar a ninguna conclusión, lo cierto es que me he traído unas cuantas anotaciones interesantes para reflexionar sobre este tema, que dede mi punto de vista trasciende del mero planteamiento de edición, están componentes como el desarrollo de sociedades completas, el papel de la tolerancia, la autoexclusión en favor de ideales tal vez manejados desde fuera…

El Congreso terminó aquí. Además de porque la tarde estuvo dedicaca a temas más sectoriales (un encuentro de bibliotecarios o la Asamblea General del IBBY), muchas personas nos marchábamos para incorporarnos al “mundo del lunes”. El resto se quedaban a disfrutar de la ciudad y a tener un estupendo fin de fiesta en la Cena de Gala que se celebraba esa noche en el Pazo de San Lorenzo.

A modo de cierre sin pretensiones (aún tengo todos los estímulos recibidos sin asentar), diré que de este Congreso me llevo, motivada tanto por algunas ponencias, como por conversaciones mantenidas aquí y allá, un espíritu lector renovado: la lectura como instrumento esencial de vida, de crecimiento y de relación.
Me llevo el haber compartido diversión y experiencia con personas estupendas, algunas re-encontradas, y otras recién descubiertas.
Me llevo la sensación de que no han estado todos los que son ni son todos lo que están, hablando de minorías, y he echado de menos en el planteamiento general riesgo y discusión.
Me llevo la convicción de que crear y mantener estos foros es muy necesario para todos los que nos movemos en este universo del libro infantil.
Y me llevo la certeza de que comer a las doce y media no va conmigo…

Para los que quieran ir calentando motores, el 33º Congreso Internacional del IBBY será en Londres, del 23 al 26 de Agosto de 2012, con el título “Cruzando fronteras: traducciones y migraciones”.