Este es el colegio Santa Luisa, situado en el Barrio de Regueiro. Es una barrio humilde y los niños proceden en su mayoría de familias sin recursos. Este colegio existe por la generosidad de las Hijas de la Caridad de Managua, unas monjas de la orden de San Vicente Paul que recibieron el Premio Príncipe de Asturias por su extraordinaria labor en ayuda de los más necesitados.

Estos niños no saben nada de libros ni de ilustraciones. En su casa no hay libros y en la escuela unos poquitos, aunque casi todos son de tipo académico, nada de literatura. Así que allí llegué yo, un marciano que les contó historias mientras proyectaba imágenes de mis libros favoritos: Quentin Blake, Jutta Bauer …

Creo que ha sido una buena experiencia, al menos sí lo ha sido para mí.

Al despedirse, cada uno de los niños ha venido hacia mí y me ha rodeado la cintura dándome un abrazo. No sé si las monjas tienen algo que ver en esto, tal vez les hayan dicho que se mostraran agradecidos … a mí me ha emocionado.