Este es uno de esos álbumes imprescindibles, que nunca pasan de moda. Se titula “Clown” y está ilustrado por Quentin Blake. No tiene texto, pero la extraordinaria capacidad narrativa de los dibujos del ilustrador británico lo hace totalmente prescindible. 

Hagan una prueba: enseñen a los niños la última ilustración y dejen que les cuenten lo que ocurre. Que esa ilustración sirva de combustible para su imaginación, que intenten descubrir la historia anterior y la razón del título “Clown”. 
Cierren el libro y muéstrenles la portada. “Ahora me lo vas a contar tú”. Verán lo que ocurre con la cara de los niños cuando lleguen a la última página.